Estamos a principios de verano en Algonquin Bay y las moscas negras no son las únicas que buscan sangre. Los detectives John Cardinal y Lise Delorme se encuentran con un extraño caso entre manos que involucra a una mujer joven con una herida de bala en la cabeza. La investigación rápidamente da un giro cuando Cardinal y Delorme descubren una serie de asesinatos rituales inquietantes que pueden estar relacionados con su joven víctima.